Nuestras bodegas en Rueda: Patrimonio histórico y vinícola

Rueda es un pueblo singular.
La Calle Real atraviesa de lado a lado esta localidad castellana, concretamente de la provincia de Valladolid, y da nombre a una de las regiones de referencia en la producción de vinos en España.

Es un lugar donde históricamente se ha vivido de la viticultura, hay noticias del cultivo de la vid desde la Edad Media, aunque hasta los años 70 o 80 no empezó a tratarse de forma más controlada y profesional la producción de los caldos que aquí se elaboran. Actualmente predominan las producciones de vino blanco, bien protegidas por el Consejo Regulador D.O. Rueda.

En un punto central de la localidad, en un punto intermedio de la calle Real, y a pie de acera, se ubica la Bodega Felix Sanz. Un lugar que a priori nadie identificaría como bodega, si por tal tenemos el concepto de una finca aislada en el campo. Por el contrario, el encanto mágico de sus entrañas subterráneas explica por qué Albert, orgulloso propietario del negocio, mantiene y elabora sus vinos en este histórico lugar de difícil acceso y especiales características.

Bodega Felix Sanz. D.O. Rueda

Albert es feliz aquí, disfruta subiendo a desayunar al viñedo ante la perplejidad de los viticultores locales que llevan toda la vida montando en tractor para entrar en faena y que observan y admiran un tanto extrañados a nuestro bodeguero catalán por el mimo, el buen hacer y el romanticismo con el que cuida cada detalle del proceso de elaboración, desde el viñedo hasta el lagar y su bodega.

Vino blanco D.O Rueda Felix Sanz

Felix Sanz es la primera bodega donde se comercializó el vino embotellado en la localidad. Es una bodega relativamente pequeña, con una capacidad unos 350.000 litros procedentes de 30 hectáreas de viñedos propios, todos en la misma parcela, que ayudan a mantener la homogeneidad de sus vinos. Vinos cuyo nivel de acidez y maduración óptimos los otorga el gran gradiente térmico característico de la zona en época de vendimia, de entre 42º C de día y 14º o 16º por la noche, y que con los procesos que Albert ha ido puliendo para sus elaboraciones resultan en excelentes vinos internacionalmente valorados.

“Somos los últimos en vendimiar para que a la uva le dé tiempo de desprenderse del intenso calor que ha acumulado a lo largo de las soleadas tardes de final de verano”.

La vendimia se hace de noche, pero Albert prefiere apurar hasta las 5:00 o 6:00 de la madrugada y no recoger la uva a las 10:00 de la noche como hacen muchos otros. De esta forma la uva no está tan acalorada como a primera hora de la noche. Pequeños cambios que matizan y mejoran el resultado de la calidad de sus vinos.

Pepita Grande es uno de los vinos más destacados que podemos disfrutar a través de Bodegas Elosegi.

Pepita Grande, vino blanco D.O Rueda

Pero sin lugar a dudas hay algo que hace de esta bodega algo único. Ya desde fuera las Zarceras nos indican que bajo ellas existen viejas construcciones, bodegas subterráneas donde antiguamente se elaboraba y guardaba el vino. Adentrarse en ellas es viajar a otro tiempo lleno de historia, tradición y magia. Pero os lo contaremos más adelante. ¡Os encantará!

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